Seguridad Alimenticia y Nutricional "SAN"

Seguridad Alimenticia y Nutricional

Hace más de 15 años la Unión Europea está apoyando el desarrollo de Honduras con la mejora en Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN).

En este periodo ha invertido más de 235 millones de Euros, los cuales han reducido la pobreza y aumentado la resiliencia, la producción rural y el acceso a alimentos saludables.

Continuando estos esfuerzos, la Unión Europea en conjunto con la Secretaría de Coordinación General de Gobierno a través de la UTSAN, impulsan el proyecto EUROSAN Occidente, (Seguridad Alimentaria, Nutrición y Resiliencia en el Corredor Seco), el cual está mejorando la alimentación y nutrición de las familias hondureñas, a la vez que impulsa soluciones innovadoras que mejoren la producción y apoya el desarrollo de políticas públicas con impacto nacional.

Objetivo General

“Mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de 15,000 familias rurales mediante: la creación de sistemas agrícolas sostenibles que permitan incrementar la producción de alimentos; el apoyo a la educación y la nutrición; y el fortalecimiento de las instituciones nacionales y locales en las regiones con mayores índices de pobreza”.

Objetivo Específico

La construcción de 10 mancomunidades resilientes con seguridad alimentaria en el Corredor Seco hondureño, a través de la implementación de los pilares de la seguridad alimentaria y nutricional a nivel local, fortaleciendo las capacidades de las autoridades locales (mancomunidades y municipalidades), fomentando un proceso altamente participativo de las personas beneficiadas, y con la construcción de sistemas de producción sostenibles y resilientes.

 

INTRODUCCION

El propósito del Programa EUROSAN Desarrollo Local (EUROSAN DeL) es fortalecer las capacidades de los servicios municipales para atender las necesidades de las poblaciones vulnerables en 39 municipios, principalmente fuera del Corredor Seco. El sistema de servicios de salud y nutrición implementado por la Secretaría de Salud (SESAL) en su operación descentralizada en municipios seleccionados, a través del esquema de la Red Integrada de Servicios Sanitarios (RISS) representa el modelo para el mejoramiento de los servicios de salud y nutrición en los municipios priorizados.
En el marco del Programa EUROSAN Desarrollo Local (DeL), la Secretaría de Gobernación, Justicia y Descentralización es la institución que ejecutará el objetivo 2. Fortalecer el enfoque territorial integrado al desarrollo local con un monto de Ocho millones Quinientos mil euros (€ 8,500,000); dada su experiencia en el ámbito de promover la descentralización de servicios en SAN y salud, incluyéndolos en los Planes de Desarrollo Municipal con el propósito de mejorar el desempeño técnico, administrativo y financiero de los municipios seleccionados para una mejor prestación de servicios SAN.
Con el propósito de contribuir a los objetivos de EUROSAN DeL, se llevó a cabo la consultoría para liderar un proceso de recopilación de información sobre la percepción de la SAN por parte de la población, en 12 municipios del área de intervención de EUROSAN DeL. Para tal fin se ha seleccionado la metodología CARI (Consolidated Approach for Reporting Indicators of Food Security / Enfoque Consolidado para Reportar Indicadores), con la cual se establece el índice de inseguridad alimentaria y una serie de indicadores clave para conocer la situación de la población entrevistada, desde su propia percepción. Este ejercicio además permite validar la metodología CARI, para valorar su aplicación, en el resto de municipios de intervención de EUROSAN-DeL.

Marco conceptual de la metodología CARI

La metodología del enfoque CARI ha sido diseñada para uso en las evaluaciones de la seguridad alimentaria que realiza el Programa Mundial de Alimentos (PMA), cuya meta es estimar el número real de hogares en situación de inseguridad alimentaria, dentro de una población seleccionada. El método es adecuado para las evaluaciones al nivel nacional, regional y local, y también para lugares específicos, tales como los asentamientos de refugiados. La metodología CARI permite establecer el Índice de inseguridad alimentaria (InSA). A continuación; se dan a conocer los diferentes indicadores que componen el índice compuesto de Inseguridad Alimentaria, iniciando por el mismo índice:
Índice de inseguridad alimentaria (InSA): Es un indicador resumido que combina un conjunto de indicadores de seguridad alimentaria y que representa el estado general de la seguridad alimentaria de la población según las siguientes categorías (PMA):
  1. Seguridad alimentaria:  Es capaz de suplir las necesidades de alimentos y no alimentarias esenciales sin emplear estrategias de Afrontamiento atípicas.
  2. Inseguridad alimentaria leve: Tiene un consumo de alimentos mínimamente adecuado sin emplear estrategias de afrontamiento irreversibles, es incapaz de afrontar algunos de los gastos no alimentarios esenciales.
  3. Inseguridad alimentaria moderada: Tiene brechas significativas en el consumo de alimentos o es marginalmente capaz de satisfacer sus necesidades mínimas de alimentos únicamente empleando estrategias de Afrontamiento irreversibles.
  4. Inseguridad alimentaria severa: Tiene brechas extremas en el consumo de alimentos o padece un extremo agotamiento de los medios de vida que conducen a brechas en el consumo.
  5. Índice de Inseguridad Alimentaria: Para construir el indicador, se utiliza un algoritmo que combina, a nivel del hogar, los resultados de cada uno de los indicadores de seguridad alimentaria disponibles. Se necesitan dos dimensiones clave de la inseguridad alimentaria. La primera dimensión (CS) utiliza indicadores de seguridad alimentaria que miden el consumo actual de alimentos de los hogares (Puntaje de Consumo de Alimentos -PCA-) y / o déficit de energía alimentaria. La segunda dimensión utiliza indicadores de seguridad alimentaria que están relacionados a la capacidad de afrontamiento (CC), los cuales miden la vulnerabilidad económica de los hogares (porcentaje de gasto en alimentos o el estado de la pobreza) y el agotamiento de los activos (estrategias de sobrevivencia). El nivel de seguridad alimentaria se establece de la siguiente manera:
Estrategias de Sobrevivencia (LCS): se deriva de una serie de preguntas sobre las experiencias que tiene el hogar con el estrés de los medios de vida y el agotamiento de activos durante los 30 días anteriores de la encuesta. Las respuestas se utilizan para comprender el estrés y la inseguridad que enfrentan los hogares y describe la capacidad de estos hogares en términos de su productividad en el futuro. Reflejan la capacidad de las familias de enfrentar la escasez de alimentos, debido a la falta o pérdida de sus medios de vida. Las estrategias se agrupan en cuatro tipos o categorías; i) no aplican ninguna estrategia; ii) estrés; iii) crisis; o iv) emergencia.
Puntaje de Consumo Alimentario (PCA): refleja el acceso y práctica alimentaria del hogar tomando en cuenta la frecuencia de consumo, en la semana previa a la encuesta. A mayor PCA, mejores condiciones de acceso a los mismos, en cantidad y diversidad, de acuerdo al acceso mínimo recomendado de 2,100 Kcal por persona al día, según la FAO, y la consiguiente distribución nutricional recomendada para tener una vida saludable. A continuación los grupos de alimentos :
  1. Cereales, granos, raíces y tubérculos
  2. Legumbres, nueces, y semillas secas
  3. Leche y otros productos lácteos
  4. Carne, pescado y huevos
  5. Vegetales y hojas
  6. Frutas
  7. Aceite/Grasas/Mantequilla
  8. Azúcar o dulces
  9. Condimentos/especias/bebidas
Para el presente estudio se definieron los siguientes umbrales para categorizar al hogar de acuerdo a su PCA:
Escala del Hambre en el Hogar (HHS): Es un indicador que mide el hambre en el hogar, en los últimos 30 días. Indagando si tuvo lugar o no, una condición específica asociada con la experiencia de la inseguridad alimentaria, mediante las siguientes preguntas:
  1.  ¿Hubo algún momento en que no había nada de comida en su casa debido a la falta de recursos para comprar comida?
  2. ¿Usted o algún miembro de su hogar se ha acostado a dormir en la noche con hambre porque no había suficiente comida?
  3. ¿Usted o algún miembro de su hogar ha pasado todo un día y una noche sin comer nada porque no había suficiente comida?
Se recodifican las respuestas de cada pregunta por cada hogar, de acuerdo a la frecuencia de ocurrencia en las últimas 4 semanas (o los últimos 30 días):
  • Pocas veces: 1 a 2 veces (se recodifica como “1”).
  • Algunas veces: 3 a 10 veces (se recodifica como “1”).
  • Muchas veces: Más de 10 veces (se recodifica como “2”).
  • No ocurrió: Se recodifica como “0”.
Se suman las tres preguntas de acuerdo a su recodificación para cada hogar. Si el cálculo se ha hecho correctamente, cada hogar tendrá un puntaje entre 0 a 6. Este punteo total sirve para categorizar el nivel del hambre del hogar:
  • 0 – 1 Hogar sin hambre o con poca incidencia de hambre
  • 2 – 3 Hogar con moderada incidencia de hambre.
  • 4 – 6 Hogar con severa incidencia de hambre

Metodología:

Determinación de la muestra: Para determinar la muestra, en los municipios de los tres departamentos: de Comayagua, Francisco Morazán y Cortés se utilizó el muestreo para poblaciones finitas inferiores a 500,000, con un nivel de confianza del 94.25% y un error de estimación del 5.75%. El universo considerado es el total de familias que se están atendiendo en los 12 municipios priorizados en los departamentos. La muestra se determinó en 455 hogares, distribuido en los 12 municipios.
En el siguiente cuadro se muestran la distribución de la muestra, distribuida por departamento y municipio.

 

Cuadro 1. Total, de Hogares encuestadas, distribuidas por departamento, municipio y aldea.

Diseño de encuesta La encuesta se diseñó en función de los lineamientos establecidos por el Consorcio de Organizaciones Humanitarias, quienes han validado ampliamente las encuestas que conforman la metodología CARI. La encuesta fue levantada de forma electrónica en la herramienta “Kobotoolbox” herramienta de amplio uso en el levantamiento de información de diversos temas, incluyendo SAN y emergencias. Los datos fueron analizados en el programa estadístico SPSS, en el cual se generó una base de datos.

Resultados

Información general:

De las 454 encuestas levantadas, 392 fueron aplicadas a mujeres y 62 fueron hombres, que corresponden a 86,3% y 13,7%. Un 75% de las familias entrevistadas son dueñas de sus viviendas, mientras que 7,5% la alquilan, un 14,8% viven en una vivienda prestada. Con relación a los materiales de construcción, se constató que el material predominante en el techo de las viviendas, en su mayoría estaban construidas de aluzinc, con 27,3% de viviendas construidas con este tipo de techos, seguida de teja: 26,7% y zinc, 23,8%. Con relación al material predominante en el piso de la vivienda, se constató que en su mayoría estaban construidas de cemento, ya que el 61.9% de viviendas contaban con este tipo de pisos, seguida de tierra con 23,8%. El material predominante en las paredes de la vivienda, se constató que en su mayoría era de adobe, con un 52,9% de viviendas con este tipo de pared, seguida de bloque con 28,6%.  

Indicadores de Inseguridad Alimentaria

En cuanto a los Índice de Inseguridad Alimentaria, utilizando la metodología CARI, se determinó que el 99% de los hogares encuestados se encuentran en algún grado de inseguridad alimentaria, de éstos un 40,5% en algún grado de inseguridad alimentaria leve y un 58,6% en inseguridad alimentaria moderada. No se encontraron hogares en inseguridad alimentaria severa. En el siguiente cuadro se muestran los resultados por cada municipio muestreado. En el cuadro 2 se muestran los resultados desagregados por municipio y nivel de inseguridad alimentaria.
 
Cuadro 2 nivel de inseguridad alimentaria, clasificada por municipios.

Sobre
el Puntaje de Consumo de Alimentos, los resultados arrojan que la mayor
parte de las familias (89,6%) tiene un PCA aceptable y un 9% un PCA limítrofe.

 

Cuadro 3. Distribución de
las familias encuestadas por Puntaje de Consumo de Alimentos y municipios.
Con relación al gasto en
alimentos
, las familias entrevistadas, mencionaron que el 33% de las

familias utilizan más del 75% de sus ingresos en la compra de alimentos, siendo
las que presentan mayor vulnerabilidad a inseguridad alimentaria. Entre el 65%
y 75% del ingreso en gasto, un 24,9%, seguida de un 18% que utiliza entre 50 y
65% de sus ingresos en la compra de alimentos.

 

Cuadro 4 porcentaje del
gasto en alimentos, desagregado por municipio.

Sobre
las estrategias de afrontamiento aplicadas por las familias en los últimos 30
días, el 21.4% no utiliza ninguna estrategia de afrontamiento, 30.6% aplica estrategias
de estrés, 26.4% estrategias de crisis y el 21.6% de las familias utilizaron estrategias
de emergencias.  

 

Cuadro 5 Estrategias de afrontamiento implementadas por los hogares entrevistados en
los últimos 30 días, distribuidos por municipios.
El
análisis sobre la situación de hambre muestra que el 100% de los hogares ha
tenido alguna incidencia de hambre en los últimos 30 días. Un 63% de la
población mostró que tuvo poca incidencia de hambre, un 30% mostró moderada
situación de hambre, mientras que un 6.4% de las familias entrevistadas
manifestaron pasar por un nivel de hambre severa.

 

Cuadro 6 Incidencia de hambre en los hogares entrevistados, desagregados por
municipios.

 

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

La metodología CARI puede ser extendida a otros municipios de intervención del programa EUROSA-DeL, siempre y cuando se cuente con los recursos necesarios para la contratación de personal de dedicación exclusiva al levantamiento de información de campo, lo que permite que el trabajo se realice de forma expedita. La información generada puede ser utilizada en la toma de decisiones tanto a nivel local, como para la programación de proyectos y programas orientados a combatir la inseguridad alimentaria y nutricional.
Se recomienda el uso de herramientas digitales para futuros procesos de levantamiento de información, ya que facilita enormemente el llenado, la revisión y verificación, así como el análisis de la misma. De esta forma, hay riesgo de pérdida de papelería, carga de documentos innecesaria y la información se entrega en tiempo real al servidor donde se analizará.
Se recomienda aplicar la encuesta en los meses más críticos del calendario agrícola (de junio a septiembre) para identificar las estrategias de afrontamiento, así como la situación de hambre de la población, en las épocas más críticas en términos de seguridad alimentaria.